El hombre y la estrella




Hubo una vez un hombre que mientras mirando a las estrellas se enamoro de una. La estrella brillaba con fuerza en el firmamento, y el, todas las noches la miraba, y pensaba como poder alcanzarla algún día. Pensó mil maneras de llegar a alcanzarla, y para intentarlo construyo un cohete, pero cuando hizo las pruebas de despegue fallo. También pensó en construir un tirachinas gigante e impulsarse para llegar hasta la estrella, pero lo desecho, sabia que no funcionaria. Estaba desesperado, quería alcanzar a la estrella, y lo mas cerca que estuvo de ella fue desde un observatorio, pero no era lo suficiente, con esto no le valía. Una noche mientras observaba la estrella, por delante de él pasó una estrella fugaz, y aprovecho para pedir un deseo, pero no paso nada, así que se fue a casa a dormí. A la mañana siguiente cuando se levanto de la cama vio una luz que se colaba por su ventana, se asomo y aun siendo de día el cielo estaba oscuro, en el jardín de su casa había una inmensa luz. Bajo a la planta baja y cuando abrió la puerta para salir al jardín y ver lo que sucedía, frente a el se le presento un pequeño ser que le pregunto.

 ¿Dime cual es tu deseo? –Por unos segundos dudo si eso era un sueño o real, pero finalmente le contesto-.
-Quiero estar cerca de mi estrella –le respondió muy seguro de lo que pedía-.
 Te puedo conceder el deseo –dijo el pequeño ser brillante- estarás en el firmamento junto a tu estrella, pero serás una estrella fugaz, ¿sabes lo que eso significa, verdad? –le pregunto el ser-.
No me importa, mientras este cerca de ella
– ¿Estas seguro mortal? –volvió a preguntar el ser brillante-.
– Si lo estoy –contesto el hombre, muy seguro-.
 Muy bien –dijo el ser, y levantando su mano dijo-. Deseo concedido.

El hombre desapareció convirtiéndose en una estrella fugaz. El sabía que las estrellas fugaces no están quietas en el firmamento, pero eso no le importo. Pasaría cerca de su estrella cada 10 años y solo la vería unos segundos, pero su amor era tan grande que no le importo, porque para el unos segundos cerca de su estrella era una eternidad de felicidad en su corazón.

Nota del autor: Muchas veces no hace falta estar cerca de la persona que quieres o amas, basta con saber que esta ahí cuando la necesites, cuando quieras una voz de aliento, y sobre todo, cuando necesites que te apoye y que te de todo su amor.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑

2minox0's Blog

This WordPress.com site is the cat’s pajamas

purificacionibeas

Autora literaria

fotoblogmovil

Fotografías realizadas con teléfonos móviles

Otra con ojos cafés

Escribir para desahuciar dulcemente lo vivido

ZALMAN5K

Agente de Cambio

.... FRAGMENTOS...

Un espacio de creación literario poética

Desde el otro lado de la montaña...

Aquí encontrarás anécdotas, experiencias, momentos de gozo, felicidad y también tristeza.

A %d blogueros les gusta esto: